Un llamado en la madrugada de ayer alertó a la operadora del 911. Según habían denunciado telefónicamente, tres hombres estaban robando un local comercial en la calle Coronel Zelaya al 1.100. La orden de llegar hasta allí recayó en el patrullero que estaba más cerca del lugar. En él se movilizaban el agente Diego Exequiel Rueda y el cabo primero Ricardo Agudo.

Los policías llegaron a tiempo. Cuando estacionaron la camioneta afuera del local en el que estaban robando, vieron a dos jóvenes que se encontraban adentro revolviendo todo. Agudo y Rueda se bajaron y dieron la voz de alto. Sorprendidos, los asaltantes salieron del negocio y emprendieron la fuga corriendo. Los dos efectivos -también a pie- comenzaron a seguirlos, hasta que se escuchó un estruendo y se vio un fogonazo en la oscuridad. Al instante, uno de los policías cayó.

El autor del disparo era uno de los asaltantes, quien se había quedado afuera mientras sus cómplices desvalijaban el negocio. Los policías no habían notado su presencia. Cuando todos comenzaron a correr, el tirador quedó detrás de los policías y desde allí le disparó en la pantorrilla a Rueda. Agudo, al ver a su compañero sangrando en el suelo, decidió dejar de lado la persecución. Alzó al hombre herido y lo llevó hasta el Hospital Padilla. Su estado no reviste gravedad.

En cuanto a los ladrones, según testigos de la escena, escaparon en una Toyota Hilux.